jueves, abril 06, 2006

Una copa para Vianney

"Quiero q el hombre de negro...
nos cuente como seria su vida si fuera un cuento de hadas!!... "

Vianney

Letras vivas

Se limpió bien la cara, el pelo, las alas... era meticuloso en su limpieza. Ser un "Hado" negro ten�a sus ventajas e inconveninetes... como el polvo o el polen, que le dejaban a uno el traje echo una pena, por ejemplo.

Se acercó a su caminta de hojas y, de un salto y un rápido aleteo, cayó en la cama suavemente.
Rebuscó en el tallito que le serv�a de mesita de noche y sacó la libreta. No era especial; era como otras cualquiera de hojas de cebolla secas de las que vend�an en cualquier hojister�a. Sacó tambien su palito quemado y empezó a escribir, a describir el d�a que hab�a tenido.
Últimamente ten�a poco que contar... la monoton�a se hab�a adueñado de su vida, su cuerpo y su alma... Quizás lo más destacable era que los achaques de la edad iban haciendo mella. Se anotó comprar unas gafas negras nuevas... hoy las hab�a rayado y hab�a buscado pero no hab�a encontrado ningunas.

Pensó y escribió que, cambie donde cambie, la vida más o menos es igual. Cambió de sección en el trabajo y, donde fué, fué lo mismo... ni para mejor ni para peor (por el momento). El "Hado Jefe" era un chinchoso de cuidao... que si esta caja aqu�, que si quiere que se rinda más, que si quiere que se rechace menos, ... al fin al cabo todo es lo mismo.

Dió un bostezo y decidió que era hora de dormir ya. Por ello, guardó la libreta y el palito, dió un besito a la luciérnaga y le dijo que pod�a "apagar"... y en la noche, se tapó con sus hojas y se durmió.

lunes, marzo 13, 2006

Una copa a La Pradera

"Quiero que el hombre de negro se "desnude " para mi ...

un beso guapo y animate que tu vales mucho"
La Pradera

Me desnudo ante ti


Me desnudo ante ti porque asi me lo pediste, porque así me lo rogaste.

No hay más de lo que ves, de lo hay, solo un cuerpo desnudo, imperfecto, que se marchita poco a poco.

Tiene dos manos, dos brazos, dos ojos, una boca, una nariz, dos pies, dos piernas, una cadera...

Tiene un corazon que se rompe y se reconstruye a cada poco y una mente que se entretiene en liar ovillos...

Este cuerpo tiene un dueño, unas cadenas dulces... su dueño es otro cuerpo que lo abraza con ternura, que lo acaricia y lo hace estremecer... pero hay poco mas...

Quizás te puedas encontrar una barriguita, o unos pelos alli y otros alla... quizás un tatuaje te espere en el siguiente recoveco de mi piel, pero es imperfecto...

A veces esta mal cuidado, pero se queja poco ... quizás el lado derecho se revela mas a menudo que el izquiero... la mano y la pierna derecha, a menudo, no quieren trabajar...

La cabeza no suele dar problemas, pero tambien se revela de vez en cuando... y quizas es el que consigue lo que se propone más amenudo.

Los ojos son muy limpios... se duchan muchas veces... los sentimientos negativos los hace sentirse sucios...

La boca está bien... normalmente viene adornada con un colgante de pelo de casi color rubio, y cuando la pillas desprevenida, abre una amplia sonrisa y puede ver su interior a traves de una "paleta" mellada que hace que su inquilina, la lengua, pueda ver el exterior...

Los demás, no son muy llamativos... quizas lo general es que todo es grande: dedos, pies, ... no tan grandes pero si lo son...

Me vuelvo a vestir... tiene poca vista lo que te muestro, poco interés quizas... lo mas importante no sale y, cuando sale al exterior, siempre trae problemas... El corazon es un poco huraño... pero tambien es grande, demasiado grande algunas veces...

Me vuelvo a vestir, hace frío.

jueves, febrero 16, 2006

Una copa para Azena (IV)

El capítulo anterior puedes encontrarlo aquí.

Aventura Espacial (4ª parte)


Deckard y Wave se hallaban inconscientes en la enfermería... Mientras, Azena, buscaba algún producto con que reanimarlos....

Deckard era el médico de la nave... había perdido un ojo en las guerras en el planeta Ercasam, de donde eran originarios los Bisen, por lo cual no le extrañaba su buena puntería. Era un experto en medicina de guerra y Azena le debía unos cuantos "favores".

Wave era una mercenaria. Ahora hacía las veces de Diplomática de su planeta ante la republica Terráquea. Era originaria de una de las colonias del proyecto Moises, Etnacila, planeta que, a pesar de una tranqulidad aparente, sufría constantes movimientos sísmicos y otros desastres naturales.

Azena consiguió reanimar a ambos... Después de unos momentos de confusión y alegría por encontrar a más gente viva, Azena se enteró de como Wave y Deckard habían quedado atrapados en la enfermería: Wave, huyendo de los ataques del Bisen, había entrado en la enfermería y puso en sobreaviso a Deckard quien "atrancó" la portezuela de entrada, pero el Bisen logró entrar. Gracias a los productos químicos que poseían allí y a la pericia disparando de Wave, habían conseguido que el Bisen huyera, pero en el intento, Wave había recibido un golpe y se hallaba desmallada y Deckard tambien se encontraba un poco aturdido, pero consiguió cerrar de nuevo la puerta; por su parte, Azena explicó como había sobrevivido al Bisen, como había escapado hasta la cabina y como ella y Mart-ini habían encontrado a Isthar medio moribunda. Dicho esto, Deckard cargó su maletín de médico con todo lo que pudiera necesitar y se dirigieron hacia la sala de armas.

***


Isthar se encontraba algo aturdida. El cicatrizante que le había administrado Deckard y los distintos productos que le había inyectado tambien para que recuperara de forma natural la sangre perdida estaban haciendo perfectamente su papel. Isthar comenzó a hablar:

Había notado una presencia extraña en la nave y se dispuso a buscarla... Se dirigió a la zona de carga y vió que una de las cajas se econtraba destrozada y, a pesar de querer dar la voz de alarma, quiso decirselo a Azena antes para que no cundiera el pánico entre la tripulación. Cuando se dirigía hacia el puesto de mando, el Bisen apareció por detras... Ella lucho pero el Bisen era aún más fuerte que ella y la lanzó al interior de la sala de armas, en la cual calló y se hizo las heridas... Antes de quedarse inconsciente, consiguió crear un escudo eléctrico mental alrededor suyo que, a la vista quedaba, había servido para evitar que el Bisen "la chupara".

***


Mart-ini, con su ordenador conectado al panel, rastreaba lo que podía de la nave buscando formas de vida mientras Wave y Azena seleccionaban armas para la lucha contra el Bisen bajo el consejo de Deckard. Mientras este, seguía atendiendo a Isthar que se iba recuperando en un par de horas estaría como nueva.

-Siento interrumpir- dijo Mart-ini- Pero he encontrado formas de vida en la sala de recreo y en la cocina y, además, una forma de vida se acerca lentamente por el pasillo y llegará pronto a nuestra altura...

Todos miraron y se quedaron en silencio. Wave fue la primera que reaccionó cogiendo un rifle y dirigiendose hacia la puerta..

viernes, febrero 10, 2006

Una copa para Azena (III)

El capítulo anterior a la historia lo puedes encontrar aquí.

Aventura Espacial (3ª parte)


La puerta se abrió léntamente dejando ver el contenido de la habitación.

Allí, tumbada en el suelo, en un charco de sangre, se encontraba Isthar... del planeta Senoixel, un planeta cuyos habitantes poseian ciertos poderes mentales. Su sangre era de un color granate... similar a la humana.

Ambos se acercaron al cuerpo, aún respiraba.

Apenas con la mirada... Azena y Mart-ini acordaron la estrategia. Mart-ini se quedaría con Isthar cuidándola mientras Azena iba a enfermería a por un cicatrizante. Así pues, Cambió su pistola por otra cargada, un rifle y un par de bombas de luz y se encaminó hacia enfermería.

Una vez se hubo ido, Mart-ini revisó la habitación para comprobar que estaban solos. Después se acercó a Isthar. Su pulso era casi imperceptible, incluso para los de su raza, muy similar a la humana. Se sentó sobre unas cajas con una pistola apuntando hacia la puerta.
***

Azena seguía gritando su nombre, el Bisen no era criatura que utilizara esas formas para defenderse...

Al abrir la puerta de la enfermería, una descarga de rayos empezó a salir de la habitación. Azena intentó colarse dentro pero fue imposible... las descargas eran demasiado abundantes y excesivamente acertadas... una de ellas estuvo a punto de darle de lleno en el último momento y aún no había podido ver quién era quien las realizaba.

Ante esta situación, decidió tirar una bomba de luz para cegar al tirardor e introducirse y reducirlo.
Así lo hizo... Cerró los ojos y tiró la bomba dentro. El fogonazo llenó la habitación de luz y se oyó un grito desgarrador seguido de unas descargas de rayos descontroladas y sin apuntar, situación que aprovechó Azena para entrar y reducir al tirador...
***

"Hay que encontrarlos", decía Isthar en su desvelo. Mart-ini, con un ojo puesto en ella y otro en la puerta, acariciaba el largo pelo de la enferma intentando comprender lo que decía.

miércoles, febrero 08, 2006

Una copa para Azena (II)

La historia comienza aquí

Aventura Espacial (2ª Parte)


Con medio cuerpo entumecido por las medicinas, la comandante Azena se afanaba en arreglar la puerta de cabina que ella misma había roto en su afán por escapar del Bisen.

Mart-ini seguía rastreando señales en el ordenador en busca de averías y señales de vida...

-¿Comandante?
-Sí, dígame
-El sistema de radio está roto... estamos incomunicados al exterior.
La comandante torció el gesto de su cara y no era por uno de esos dolores agudos que le pinchaban en el brazo al girar el destornillador. Albergaba la esperanza que en aquel lugar en ninguna parte llegaran los "refuerzos" de alguna nave que pasara por allí.

-No se preocupe, Mart-ini- dijo la comandante- Sabremos arreglárnolas solos ¿no cree?
-Si, señor...-aunque lo dijo con algunas dudas.
***

Despues de mucho esfuerzo y utilizando todo lo que tenía a mano en aquel cuartucho, la comandante arregló la puerta de entrada (o eso creía, no la había podido probar por miedo a que el Bisen se encontrara detrás). Mart-ini tambien había completado buena parte de su trabajo... el 40% de las funciones del ordenador, casi todas referídas a controles de puertas, luces, ..., estában estropeadas o no respondían... La radio ni el programa de rastreo en nave tampoco funcionaba... pero lo consideraron algo menor.... la nave seguía manteniendo las funciones vitales.

Armados de valor... Mart-ini abrió la puerta de entrada a la cabina mientras la comandante empuñaba su arma parcialmente descargada ya por el combate anterior con el Bisen. Detras, gracias a Dios, no había nada.

Fueron avanzando a hurtadillas por la nave. Todo estaba tranquilo (y destruido). Mart-ini contenía la arcada en su estómago. El hedor de cuerpos descompuestos se empezaba a hacer insoportable conforme iban avanzando hacia el interior de la nave.
De entre los posibles destinos, ambos convinieron ir primero a la sala de armas. Una pistola de rayos casi descargada y el ordenador portatil de Mart-ini eran poca cosa contra el Bisen, una criatura con un cuerpo casi tan resistente como el diamante y con un instinto de conservación muy superior a otras razas... un ser que se alimentaba principalmente del hierro que se encontraba en los hematíes de los seres vivos (en la sangre) por lo que el ser mordía el cuello de su victima y empezaba a chupar toda la sangre que se le derramaba en la boca... hasta dejarlos "secos" y que, si estaba en época de reproducción, se comía todas las vísceras y depositaba en el interior del cuerpo vacío los huevos para que incuvaran, dejando dentro una pequeña presa totalmente "engomada" con el líquido viscoso que la criatura vomitaba y que para algunas criaturas, este líquido ya era mortal por si solo.
***


Llegaron hasta la puerta de la sala de armas. Esta estaba cerrada. Mart-ini conectó su ordenador al panel de apertura de la puerta y se dispuso a pulsar el botón correspondiente en su ordenador para que esta se abriera.

viernes, febrero 03, 2006

Una copa a Azena (I)

"Quiero que el hombre de negro haga un viaje fantástico por la galaxia... Que recorra estrellas y planetas. Y que viva una aventura clásica, de las de héroes y heroínas, de las de buenos y malos."
Azena

Aventura espacial (Primera Parte)


Los controles seguían sin funcionar y la comandante Azena estaba aún incosciente.

Mart-ini seguía pulsando Botones... por fín, en el radar, apareció Kairos, el planeta más lejano de la galaxia de q53, una planeta similar al planeta tierra, pero con unas condiciones atmosféricas muy adversas y una cantidad de oxígeno en aire un poco reducida. Buscó en el ordenador los planos topográficos y cartográficos del planeta y, después de haber decidido un punto para aterrizar, puso rumbo a él. Era un planeta sin vida inteligente... el programa "Moises" de colonias terrestres lo habían descartado, una suerte... allí podrían librarse de su peligrosa carga.

***


La comandante Azena despertó. Levantó un poco la cabeza y vió a Mart-ini dormido en una silla junto a ella. Intentó moverse pero su dolorido cuerpo le recordó la lucha que había mantenido hace unos días.

-¡¡Mart-ini!! - gritó. De un salto, Mart-ini despertó y se acercó a ella
-¿Se encuentra bien?
-Infórmeme
-Llevamos una horas en el planeta Kairos, de la galaxia q53, un planeta deshabitado. El Bisen que le atacó sigue en la nave. Abrí las puertas de la nave nada más aterrizar para incitar a que saliera, pero el ordenador aún nota su presencia. Sus costantes vitales son débiles, le hizo bastante daño, mi comandante. Los mandos del panel qb62a fueron dañados. He intentado hacer una pequeña reparación para ver si obedecen al menos las puertas de cabina pero me está resultando imposible. El resto de la tripulación está "seca" o encerrada,... el ordenador no detecta presencia a parte de nosotros y el Bisen.
-¿El bisen ha atacado a todos?
-No lo se - respondió Mart-ini - Yo me he salvado porque me tocaba el pilotaje de la nave, Señor. El ordenador tiene graves daños. Hay muchas partes de la nave a la cual no tengo acceso por la avería... Tampoco he podido comprobarlo ya que al entrar usted y romper los cables de la puerta de entrada, la cabina quedó aislada..
-¿Que tiempo nos queda?
-Un 52% de oxigeno... Si consiguieramos dejarlo nada más que para cabina tendríamos para llegar a la Estación Espacial "Demeter" sin repostar... pero no he querido hacerlo porque, como le he dicho, quedan partes de la nave que no consigo ver y albergo la esperanza que alguno de nuestros compañeros siga vivo y, aunque cortáramos el aire, el Bisen llegaría vivo a la Estación.
-¿Tiene algún plan?
-No... me quedaba la esperanza de que, al aterrizar y abrir las puertas, el Bisen saliera al planeta a buscar formas de vida, pero no lo ha echo. Si hubiera salido, aunque utilizara la nave de madriguera, me daría tiempo a arreglar algunos desperfectos y buscar... e incluso, llegar a la cabina de armas y montar una estrategia para matarlo pero...
-No se preocupe... ha echo bien

La comandante se incorporó a duras penas de la mesa donde estaba tumbada.
-Mart-ini, revise todos los controles y haga un informe de daños... si tenemos que salir de aquí, que sepamos exactamente donde están los desperfectos.
Dicho esto, la comandante Azena se quedó pensativa en lo curioso del nombre del planeta... Kairos, que junto con Chronos, eran las palabras para tiempo utilizadas por los griegos... Mientras Chronos se refería al tiempo en curso, al que marcaba el reloj, Kairos se refería al "momento necesario", el instante crítico.

lunes, enero 30, 2006

Una copa a Bito

"Quiero un monólogo interior. Así que si no sabes lo que es investiga y hazlo. Es de lo más jodido en en el mundo literario, pero sin duda de lo más gratificante..."
Bito

Dudas ante Merka

Ambientación: Merka conduciendo y yo en el asiento del copiloto. Es ya tarde y ha oscurecido. Suena una canción de Malú

Me tiembla las manos y tengo la boca seca... ¿Qué hago?... Se creerá que soy tonto si no respondo, ¡¡¡pero es obvio!!! ¿de qué va ha hablar la canción?... si yo no quiero hablar de la canción, si no de nosotros... ¿cómo le digo que en lo único que he estado pensando toda la tarde es en sus ojos y en sus labios?. ¡Qué guapo está! Le favorece mucho esa camisa. Y los ojos... que ojos más bonitos tiene. Se le tornan de color verde cuando le da de refilón la luz... y ese labio que se esconde... será mayor que yo, pero es muy atractivo. Esto... "habla de una relación oculta ¿no?"... "si, como la nuestra"... tengo que hacer algo... o se lo digo o me muero en el intento..."Sabes... me ha gustado estar contigo esta tarde"..."Pues si, yo tambien tengo ganas de besarte".. ¡por fín!, ¡Sí!, yo quiero y voy a hacerlo... si, quiero...